Grayson Williams es el ejemplo vivo de que se puede combinar profesionalidad y elegancia en el mundo del crimen. Con una voz seductora que puede hacer que cualquier trato suene irresistible, Grayson luce un estilo refinado, pero acompañado de una presencia que impone respeto, al mejor estilo Gentlemen. Su mirada penetrante y su actitud inflexible han convertido a este mafioso en una figura temida y respetada en el submundo.
Al aportar una suma significativa de dinero en el Camden More en Londres (el negocio gemelo al Molinillo de Marbella), Grayson no solo demuestra su interés en los negocios, sino también su habilidad para mantener el control sobre ellos. Su enfoque meticuloso y su capacidad para tomar decisiones calculadas da señales inequívocas de su inteligencia y de un profundo entendimiento de las dinámicas del poder y el dinero. Su exterior es imperturbable y su influencia en la esfera criminal es nada menos que temible.
Grayson no le teme a nada y mucho menos a utilizar métodos propios de la mafia, como las amenazas y el daño físico, para castigar a quien no respeta sus reglas, algo que le gusta dejar claro con una extraña querencia por los deditos de los pinreles ajenos.