Dominic Delacroix es la personificación de la influencia en el mundo criminal. Con una presencia que recuerda al más elegante de los villanos de James Bond, Dominic combina un estilo chic y sofisticado con una mente maquiavélica que orquesta intrigas con una precisión casi quirúrgica. Su voz, seductora y magnética, añade un toque de misterio a cada palabra que pronuncia, haciendo que sus tratos y decisiones sean tanto fascinantes como temidos.
Financió junto con Grayson el Camden More en Londres (el negocio gemelo al Molinillo de Marbella), una maniobra que no solo destaca su influencia en el mundo del hampa, sino también su capacidad para manipular las situaciones a su favor. Dominic es conocido por su habilidad para jugar al ajedrez del submundo criminal, moviendo piezas con una estrategia que rivaliza con la de cualquier espía de alto nivel. Detrás de su fachada de glamour y sofisticación se encuentra una mente aguda y calculadora que siempre está en busca de la próxima jugada maestra.
Pero si crees que Grayson es duro, es que no conoces a Dominic. No se anda con chiquitas: si le has fallado, no esperes una segunda oportunidad ni que acepte tus disculpas. No le importa lo que pienses o sientas; para él, o haces lo que te ha pedido o prepárate para enfrentarte a las consecuencias, que te hará pagar mientras él disfruta de un cigarrillo… o dos.